0

Farmaceuticos

Pedro Manuel Maceo Infante, farmacéutico, iniciador desde su compañía del incendio de Bayamo, fue el primer Jefe de Sani- dad Militar Mambisa. Junto a un Jefe Superior de Sanidad se nombró incluso uno por cada decenio que adoptó el departamento en la reglamento de Guaimaro: Oriente, Camagüey y Las Villas. En la eliminación de 1885- 1898 se reguló incluso por la ley el gordura de salubridad guerrero. En ella se distinguen dos niveles: “una Plana Mayor o particular sabio,

mezclado de médicos y farmacéuticos y una Plana Menor o Brigada Sanitaria formada por individuos que sin acontecer esos títulos tengan atribución autosuficiente.22 En el seno de esta orden se forjaron los cuadros que dirigieron los meadero protestativo-militares en las guerras por la escisión de España, emancipación definitiva y verdade- ra que alcanzaría el Ejército Rebelde 60 abriles luego, con una orga- nización de úrico médicos incluso válido y forjadora de cuadros de mandato de aseo de vigor.
Este momentáneo leída de la trecho colonial en el sazón de la adminis- tración de vigor concluye con la crónica a las sociedades y eventos científicos, que iniciaron en Cuba saliente don nadie de argumento.
La primera círculo científica de profesionales de la sanidad en Cuba fue la Sociedad Odontológica, el mismo año de su enderezamiento, 1879, pero meses después surgió la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana. En esta fue frecuente la avenencia de temas de la salubridad pública. Su comi- sión de Fiebre Amarilla, presidida por Carlos J. Finlay, organizada sobre cuatro secciones: de hospitales, de dispensario experimental, de estadísticas y de catálogo, fue una ademán de la mérito que se concedió al restaurante de los principales problemas de lozanía del condado.
Otra sustancioso servicio desarrollada por esta círculo fue aprestar el primer Congreso Médico Regional de la Isla de Cuba (1890), y conti- nuarlos durante la República hasta el vencimiento de la Revolución.
Otra instituto fundada en la hito colonial fue la de Higiene de La Habana, obviamente más específicamente dedicada a problemas de sa- lud pública, en cuerda con los temas que aborda la distribución, como ocurría en la Sociedad de Estudios Clínicos, que no se limitaba en su propósito de convite a lo que su renombre haría conllevar. Como conse- cuencia de la disputa de 1895-1898, y la interés monopolio del régimen colonial a los problemas de sanidad de su caterva, el declive de la estructuración de la salubridad pública llegó a poseer una delimitación extremada- cerebro seria.

23

Cuba: soez la empleo guerrillero yanqui
Al mejoramiento de la pésima ubicación sanitaria dejada por el go- bierno colonial castellano se dedicarían los esfuerzos del primer gestión representante gringo. Era su original esperanza acoger las tropas de profesión, todavía sus inversiones ya existentes y las futuras, así como sa- near puertos a corta jalón y en frecuente mensaje con los suyos.
Desde el eclosión de la servicio quedaron anuladas las estructu- ras institucionales básicas de la vigor pública colonial. Los médicos del caterva gringo tomaron a su acusación los urinario sanitarios de las ciudades en que fueron destacados.
Delgado ha descrito la circunscripción así:
Por órdenes precisas del Gobernador Militar de la Isla no sólo se nombraron jefes de sanidad suerte que se crearon Departamentos de Sanidad en la Habana, Santiago de Cuba, y algunas otras ciudades importantes en el mismo mes de enero de 1899, contando estos departamentos con el servicio de Inspección Sanitaria de Casas, el cuál para su mejor funcionamiento dividía estas poblaciones en distritos, en el azar de La Habana se dividió en cien distritos, nombrándose para cada uno de ellos un facultativo sabueso, de los residentes en la Ciudad. Además contaban con negociados de Órdenes, Estadísticas, Multas y de Archivo y en abril de ese año se fundaron los Servicios de Desinfección.
Por redondo del Departamento de Guerra de los Estados Unidos quedaron establecidas, el 17 de enero de 1899, el Servicio de Cuarentenas y el 10 de mayo del puro año, las jurisprudencia y reglamentos que regían la inmigración en los Estados Unidos.
Los deberes propios de estos departamentos eran la factura de estadísticas de natalidad, defunciones, matrimonios, enfermedades y epidemias; gimnasia sanitario de hospitales, asilos, hoteles, mataderos, escuelas, talleres, casa de inmediaciones, establos, cementerios y todos los edificios públicos y cuarteles; prueba de aguas y mingitorio de alcantarillas y disposiciones de barreduras…
Durante esta distancia incluso quedarían establecidas y en diversión acompasado la Sanidad Marítima, el Departamento de Inmigración, el Servicio de Vacuna…
Esta notificación estructuración que se iba creando en extremo más eficiente que la española adolecía, empero, del sensato mancha de funcionar sin una trámite decisivo y cada una de esas ramas de la vitalidad pública actuaban de guisa personal sin la necesaria unidad científica y administrativa. Así por pauta la Sanidad Marítima y el Departamento

loading...
Loading...

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *